Corcho ecológico

Por corcho ecológico nos podemos referir a corcho que ha sido cultivado sin utilizar pesticidas u otros productos de sintésis. Pero también podemos estar utilizando el término ecológico en otro sentido. El corcho es un excelente aislante térmico muy utilizado en la bioarquitectura. Pero incluso cuando el corcho no es de cultivo ecológico, muchas personas lo consideran como tal puesto que lo ven como una alternativa a los aislantes convencionales.

El corcho—ecológico o no—es un material mucho más sostenible y natural que el poliestireno expandido (EPS), el extruido (XPS), la espuma de poliuretano (PU) y otros aislantes derivados del petróleo.

¿Qué ventajas tiene el corcho ecológico?

El corcho es un material muy valorado por su ligereza y resistencia. Además se considera una excelente opción en cuanto a la sostenibilidad debido a que es un material biodegradable. Además para producir el corcho no es necesario cortar el árbol del que procede: el alcornoque. La corteza de éste se regenera cada año. En definitiva, se puede decir que el corcho es un material ecológico, biodegradable, reciclable y sostenible. Es muy utilizado en decoración por su belleza y en la construcción y reforma de viviendas por sus propiedades aislantes.

¿Qué aplicaciones tiene el corcho ecológico?

El corcho es uno de los materiales más versátiles que existen. De hecho, es uno de los materiales más demandados para elaborar productos ecológicos. El corcho lo podemos encontrar en cualquier sitio: como tablero de oficina, como tapón para botellas de vino o cava, como mango de cazuelas y sartenes. ¡Incluso podemos encontrar ladrillos de yoga de corcho!

Corcho ecológico

En la construcción el corcho se ha utilizado desde siempre como aislante de suelos y paredes. Una de las cualidades fundamentales del corcho es su baja conductividad térmica. Debido a ello se comporta como un buen aislante térmico. Evitando la pérdida de calor en invierno en los hogares (y la entrada del calor en verano). No obstante para utilizar el corcho como aislante térmico hay que recurrir a espesores bastante elevados. Lo que no siempre ocurre. Y es que el corcho también se usa para fines decorativos.

¿Qué espesor debe tener el corcho si lo queremos emplear como aislante térmico?

Es fácil que nos intenten ofrecer corcho ecológico como aislante térmico. Pero no sirve cualquier cosa. En general, un espesor inferior a dos centímetros apenas lo vamos a notar. Se consiguen notables mejoras en aislamiento a partir de cuatro a ocho centímetros. Aunque está claro está que si la alternativa es dejar la pared como está más valen dos centímetros que nada. Mucha gente recurre a forrar las paredes de corcho por su alto valor decorativo. Y de paso si aisla un poco pues mejor que mejor.

Lo anterior no es mala opción. Pero si se trata de obra nueva o una reforma en la que se van a renovar las cámaras de las paredes es mejor meter paneles de corcho ecológico de cuatro o seis centímetros como mínimo.

Opción aparte son las planchas de corcho meramente decorativas y los suelos. En este caso estos recubrimientos de corcho oscilan entre 5 y 12 milímetros. En la pared no vamos a percibir demasiada mejora en aislamiento. Sin embargo en el suelo la cosa cambia. La sensación térmica al pisar un suelo de corcho es muy agradable al ser un material de tacto cálido. Supera incluso a la temperatura del parquet. Asi que si quieres ir descalzo por casa un suelo de corchó—mejor si es ecológico—es una excelente opción.

Panel de corcho ecológico

¿Qué tipos de aislantes de corcho existen?

Cuando se utiliza corcho como aislante térmico, se puede hacer por el interior o por el exterior de la vivienda. Para el exterior se utilizan paneles gruesos de corcho, generalmente oscuro. El sistema empleado para aislar con corcho por el exterior se conoce como sistema SATE (Sistema de Aislamiento Térmico Exterior). No necesariamente tiene porque ser de corcho el panel. Es un sistema que también puede utilizar paneles de aislamiento tradicionales.

En cambio, cuando se aisla por el exterior, se suele recurrir a espesores más finos. También se pueden utilizar los rollos de corcho. Estos rollos están disponibles en anchos que van desde 35 hasta unos 150 centímetros de ancho con diferentes largos de bobina. Así mismo, el espesor puede oscilar entre unos 2 y 6 milímetros.

Muebles de corcho

Más recientemente se han encontrado nuevas utilidades para el corcho. Por ejemplo la fabricación de muebles de corcho. Es fácil verlo en tiendas de muebles revistiendo la superficie de mesas, bancos, taburetes y sillas. Sin ir más lejos algunos de los muebles más famosos de IKEA son precisamente de corcho. Incluso existen muebles de corcho macizo.

Corcho en rollo

También encontramos utilidad al corcho en el bricolaje y como material escolar. En tiendas de bricolaje se venden rollos de corcho de diferentes espesores y anchuras que pueden ser utilizados para infinidad de aplicaciones. Igualmente en las papelerías encontramos tableros de manualidades hechos con corcho. Estos tableros son muy útiles para utilizar como superficie de trabajo y no dañar la mesa. Por ejemplo cuando se pica cartulina con un punzón.

Conclusión

El corcho ecológico (también el corcho no ecológico cuando se utiliza como aislante) se considera un material sostenible y poco contaminante. Es una buena alternativa, más respetuosa con el medio ambiente respecto a los tradicionales aislantes de plásticos derivados del petróleo. El corcho encuentra utilidad en infinidad de sectores. En construcción y decoración, como menaje, para labores de bricolaje e incluso como material escolar y de oficina. Su gran versatilidad se debe a sus excepcionales cualidades y a que es un material relativamente barato.

Corcho ecológico en un bote de vidrio

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