Sartenes ecológicas

A la hora de comprar sartenes ecológicas encontraremos una gran variedad de opciones, de hecho, cada vez hay más modelos y alternativas.

Sin embargo, algunos fabricantes se apuntan a la moda de etiquetar sus productos como ecológicos, incluso cuando estos están lejos de serlo. ¿Qué sartenes son realmente ecológicas?

Aunque en la mayoría de las ocasiones, las sartenes ecológicas tienen alguna cualidad que justifica su nombre, en muchos otros casos no se trata más que de una simple estrategia de Greenwashing.

¿Cuáles de las sartenes ecológicas son duraderas, resistentes, seguras para la salud y medioambientalmente sostenibles? Vamos a ver una a una las opciones que tenemos.

¿Qué es una sartén ecológica?

Las sartenes se pueden considerar ecológicas por diferentes motivos. Las que más confusión generan son las sartenes ecológicas con revestimientos antiadherentes libres de compuestos como el PFOA (ácido perfluorooctanoico), el PTFE (politetrafluoroetileno, teflón) o metales pesados como el cadmio o el plomo.

El PFOA y el PTFE, al ser químicos muy perjudiciales para nuestra salud y la del planeta (y en algunos casos cancerígenos), llevan a que el fabricante califique su producto como sartén ecológica, incluso si el resto de sus características no son medioambientalmente sostenibles. Tal vez un nombre más adecuado sería sartenes saludables.

Varios tipos de sartenes ecológicas
Varios tipos de sartenes ecológicas

Los principales criterios por los que se pueden considerar a una sartén como ecológica son los siguientes:

  • Durabilidad de la sartén: cuanto más resistente y duradera sea una sartén más ecológica podemos considerarla. Un producto que nos asegure varios años de servicio es más ecológico y sostenible que uno que hemos de desechar después de unos meses. Algunas sarténes muy ecológicas desde este punto de vista son las de hierro, las de acero inoxidable y las de hierro fundido.
  • Conductividad térmica: la conductividad térmica de un material es la capacidad que este tiene para transmitir el calor. Cuanto mayor sea la conductividad térmica de una sartén menor es la cantidad de energía requerida para cocinar. Este criterio es muy interesante porque el aluminio es uno de los materiales que mejor transmite el calor y no es precisamente un material demasiado ecológico.
  • Materiales reciclados: aquí se hace alusión al hecho de que para fabricar la sartén se han reutilizado ciertos materiales. Al reducir el uso de materias primas y también la de residuos ya existentes, muchos fabricantes llaman sartén ecológica a las fabricada integra- o parcialmente con materiales reciclados.
  • Sartén de manufactura ecológica: las sartenes cuyo proceso de manufactura industrial emite menos dioxido de carbono, utiliza menos agua y energía, o genera una menor cantidad de residuos tóxicos o nocivos para la naturaleza también son consideradas sartenes ecológicas.
  • Sartenes con piezas reemplazables: son lo opuesto a la [obsolescencia programada]. El fabricante ofrece la posibilidad de comprar mangos de repuesto y también la tapa cuando la sartén la incluye. Las sartenes con mango extraíble, además, son más fáciles de almacenar.

Como vemos, la mayoría de los supuestos hacen alusión a los materiales empleados, al uso de la energía y a la ausencia de materiales nocivos para el medio ambiente o perjuidicales para la salud. Por último, en algunos lugares podemos encontrar un uso figurativo del término sarten ecológica, que no hace alusión a la sartén sino a los alimentos cocinados.

Teniendo esto claro, ¿qué tipos de sartenes ecologicas que podemos comprar?

Tipos de sartenes ecológicas

Dejando al margen los supuestos más descarados de Greenwashing, estos son los principales tipos de sartenes ecológicas que podemos comprar.

Sartenes ecológicas de hierro

Primero, una aclaración. La sartén ecológica de hierro forjado no es realmente de hierro sino de acero (el acero está formado por más de un 98% de hierro y un pequeño porcentaje de carbono). Hablamos de acero ordinario, no de acero inoxidable (que incluye cromo y níquel para hacerlo resistente a la corrosión).

Sartenes ecológicas de hierro forjado
Sartenes ecológicas de hierro forjado

Las sartenes de hierro mineral son para muchos usuarios las más sostenibles y ecológicas que existen. El inconveniente de estas sartenes saludables es que no son antiadherentes. Requieren de un proceso inicial de preparación para que los alimentos no se peguen. Este proceso de curado es imprescindible para poder cocinar pues en caso contrario estas sartenes son prácticamente inservibles. La sarten de hierro es de color plateado, sin mucho brillo, algo apagada. Tienen textura lisa.

Dos de las marcas más conocidas de sartenes de hierro forjado son De Buyer y Lacor. Las sartenes forjadas pueden estar hechas de una sola pieza o tener el mango remachado o atornillado y algunas lo tienen de madera.

Sartenes ecológicas de hierro fundido

Este tipo de sartenes ecológicas también son conocidas como sartenes de fundición. Se fabrican con una aleación que incluye un mayor porcentaje de carbono que las de hierro (en torno al 4%). El hierro fundido es un material estructuralmente muy distinto al acero convencional: estas sartenes son más duras pero también más frágiles.

Las saludables sartenes de fundición son de color negro (o un gris antracita muy oscuro). Tienen una textura granulada.

Lo más interesante de las sartenes de fundición es que tardan más en calentarse pero también retienen mejor el calor. Es decir, tienen una peor conductividad térmica y una mayor inercia térmica. Esto se debe a la diferente estructura molecular que forma el carbono.

Las sartenes de fundición también requieren de un proceso de curado. La sartén de hierro fundido (o hierro colado) es considerada por muchos una sartén beneficiosa para la salud y una de las opciones más ecológicas que existen.

Sartenes ecológicas de hierro fundido
Sartenes libres de tóxicos de hierro fundido

La sartén de hierro fundido la utilizan habitualmente los cocineros profesionales por que permite una difusion más homogénea del calor.

Además, estas sartenes no se sobrecalientan tan fácilmente como las de acero o las de aluminio. Su inconveniente es que son sartenes mucho más pesadas. También hay sartenes de hierro fundido esmaltadas. Una de las marcas más conocidas es Le Creuset.

Sartenes ecológicas antiadherentes libres de tóxicos

Greblon, Thermolon, Greentek, Durit, Corflon, Granistone, Granitec, Diamond Plus son algunas de las marcas de recubrimientos antiadherentes para sartenes. Algunos de ellos están libres de teflón (PTFE) y de PFOA, no todos. El Teflón fue inventado por la francesa DuPont y es comercializado en la actualidad a través de su filial Chemours. Chemours asegura que el teflón es seguro para la salud e incluso saludable porque permite cocinar con pocas grasas. Sin embargo, muchos estudios dicen justo lo contrario.

El teflón, en principio, no da problemas hasta que no comienza a desprenderse. Es decir, cuando se araña la sartén, algo que termina ocurriendo siempre. Incluso con las más caras. Para reemplazar los revestimientos de teflón existen otros antiadherentes basados en tecnología a base de nanopartículas cerámicas basadas en agua, de titanio, de cristales de diamante y de otros productos químicos seguros—en principio—para la salud.

La mayoría de las sartenes antiadherentes están hechas de aluminio. El uso del aluminio es muy controvertido ya que numerosos estudios lo señalan como un posible elemento neurotóxico. Otros dicen que lo de que el aluminio produzca Alzheimer y otras enfermedades neurológicas es solo un mito. En cualquier caso, estas sospechas no se dan ni con las sartenes ecológicas de hierro, ni con las de acero inoxidable ni con las de hierro fundido. Otro problema de las sartenes de aluminio 100% es que no sirven para cocinas de inducción. Para solucionarlo algunos fabricantes diseñan sartenes con bases multicapa en las que se incluye una o varias capas de acero (solo los materiales ferromagnéticos funcionan con las cocinas de inducción electromagnética).

¿Existe realmente una sartén antiadherente ecológica? Algunas personas están contentas con las sartenes antiadherentes de titanio. Otros se quejan de que con el tiempo el antiadherente se pierde. Lo que está claro es que una sartén de aluminio con un antiadherente poco resistente a la abrasión es la sartén más antiecológica que existe. Porque una vez que el antiadherente se deteriora ya no sirve para nada: un perfecto derroche de energía y recursos.

Sartenes ecológicas con antiadherente de titanio
Sartenes ecológicas con antiadherente de titanio

Sartenes ecológicas de cerámica

Además del titanio, otro revestimiento que se nos ofrece como alternativa al teflón es el recubrimiento antiadherente de cerámica. En teoría, los recubrimientos cerámicos son más gruesos y más duraderos que los de teflón (además de ser más sostenibles y más seguros para la salud).

Al igual que con el recubrimiento de titanio, el uso de aceite y las altas temperaturas pueden acortar la vida del revestimiento. Hay quien recomienda añadir el aceite con la sartén aún fría: en teoría esto alarga la vida del material. Otros recomiendan hacerlo para evitar que la sartén emita humos perjudiciales para la salud (lo que supuestamente es más probable que suceda si se calienta sin aceite).

Sartenes ecológicas con revestimiento de cerámica
Sartenes ecológicas con revestimiento de cerámica

Algunas marcas bien valoradas de sartenes de cerámica son Zwilling (una marca alemana famosa por sus cuchillos), GreenPan y ScanPan. En cambio las sartenes de cerámica Tefal están peor valoradas y tienen varias opiniones negativas de usuarios que afirman que los alimentos se pegan (las Tefal de titanio están mejor puntuadas).

Sartenes ecológicas de cobre

Las sartenes ecológicas de cobre transmiten muy bien el calor. El cobre es un metal con una excelente conductividad térmica. Un inconveniente de estas sartenes es que se rayan con facilidad: el cobre es un material muy blando.

En la mayoría de las ocasiones, los fabricantes hacen sartenes mixtas mezclando cobre con otro material como el aluminio. También es frecuente encontrar sartenes ecológicas de cobre con base de acero inoxidable para que sean compatibles con los fuegos de inducción.

Antiguamente había muchas cazuelas  y sartenes de cobre macizo. En la actualidad, casi todas ellas van revestidas con una capa antiadherente. El problema con las sartenes de cobre es que su revestimiento antiadherente se estropea enseguida. Solo hay leer las opiniones y reseñas de usuarios para encontrar a un montón de usuarios descontentos con la compra de estas sartenes.

Sartenes ecológicas de acero inoxidable

Las sartenes de acero inoxidable son muy duraderas y resistentes. Por ello, y por ser seguras para la salud, también son consideradas sartenes ecológicas. El acero se utiliza en muchos otros elementos de menaje como las pajitas, la cubertería o los moldes para helados.

Las sartenes hechas íntegramente de acero inoxidable tampoco son antiadherentes y también requieren un curado inicial. Pero también existen sartenes de acero inoxidable con recubrimiento antiadherente. La ventaja de las sartenes de acero es que son casi tan ligeras como las de aluminio. Sin embargo, son mucho más resistentes a golpes y arañazos (el material de la sartén en sí, no el antiadherente).

Sartenes ecológicas de acero inoxidable
Sartenes ecológicas de acero inoxidable

Además, algunas sartenes de acero inoxidable incluyen una tecnología de múltiples capas en las que se incluyen materiales de alta conductividad térmica como el cobre o el aluminio para mejorar la difusión del calor. Algunas incluyen tapa y existen sartenes en las que el calor se propaga fácilmente a los laterales de la sartén. Son ideales para cocinar con poco aceite y para cocer alimentos.

No hay que confundirlas con las sartenes de hierro (sartenes de acero ordinario al carbono). Aparentemente son similares: las dos son plateadas. Sin embargo la sarten ecológica de acero inoxidable tiene una textura mucho más lisa y pulida y es muy brillante mientras que la de hierro es mate, más aspera y con un aspecto más mortecino.

Preguntas y respuestas

¿Por qué se llaman sartenes de hierro a las sartenes de acero?

No todo el mundo tiene clara la diferencia que existe entre el hierro, el acero ordinario y el acero inoxidable. Utilizar incorrectamente estos términos es algo bastante común. Sin embargo, un fabricante conoce perfectamente la diferencia entre los tres. Probablemente las llaman sartenes de hierro para diferenciarlas de las de acero inoxidable.

También puede tratarse de una cuestión de márketing: el hierro se considera un elemento seguro para la salud. Aunque también tiene esa consideración el acero inoxidable. El hierro puro, sin embargo es un material excesivamente frágil y de menor utilidad industrial. Un ejemplo de hierro puro es el hierro alfa o ferrita, utilizado para fabricar imanes y componentes electrónicos. En los dos casos son sartenes libres de tóxicos.

¿Dónde encuentro más información sobre sartenes libres de tóxicos?

Puedes consultar los sitios web de los fabricantes para más información sobre sus sartenes:

¿Cuál es la mejor sartén ecológica?

Las sartenes ecológicas más duraderas y resistentes son las de hierro y las de hierro fundido. Con el cuidado adecuado, una sartén de este tipo puede durarnos toda la vida. Las antiadherentes, ni siquiera las más caras, pueden presumir de lo mismo. Ahora bien, son mucho más difíciles de mantener y no son tan antiadherentes como una sarten antiadherente recién estrenada. Ninguna es claramente superior al resto. Todas tienen sus pros y sus contras.

Una posibilidad es comprar dos sartenes diferentes. Una de hierro para los alimentos que se cocinan bien en las sartenes este tipo. Y una segunda sartén, antiadherente, para las comidas que requieren una superficie altamente antiadherente como las tortitas o panquecas.

¿Cómo se cura una sartén ecológica de hierro?

Para curar una sarten de hierro primero hay que limpiarla con agua y jabón. El “hierro” (acero al carbono) es un material que se oxida fácilmente. Por ello, los fabricantes protegen la sarten con una cera natural para prevenir la oxidación. Antes de cocinar y antes de curar la sarten tenemos que eliminar esa capa de cera. La limpiamos con un estropajo suave, agua y jabón.

Con la sartén de hierro limpia, la calentamos al fuego hasta que cambia de color, con cuidado de no quemarnos, ya que alcanza una temperatura muy elevada. A continuación, echamos una buena cantidad de aceite de oliva y con ayuda de una paleta lo subimos por las paredes. Impregnaremos toda la sarten durante unos minutos.

Por último, retiramos el aceite y con un papel de cocina la secamos muy bien. Se habrá formado una capa natural en la sarten que evitara que los alimentos se peguen.

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