Aceite de jojoba ecológico

El aceite de jojoba ecológico se obtiene de la planta del mismo nombre, es perfecto para el cuidado del cabello y de la piel.

La jojoba (Simmondsia chinensis) es un arbusto originario de México que tiene la peculiaridad de ser la única planta que produce cera en estado líquido.

Se estima que gracias a las propiedades físicas y químicas de dicha cera podría sustituir hasta en un ochenta por ciento a los aceites derivados del petróleo.

La producción industrial de aceite de jojoba se realiza mediante el prensado de sus frutos (semillas) y puede ser empleado en cosmética, lubricantes, biodiésel solo o mezclado con otros componentes. También se especula con que la jojoba pueda servir para la repoblación de zonas áridas y espacios degradados (esta planta es originaria de los desiertos de Sonora y Mojave).

Aceite de jojoba ecológico

Aplicaciones del aceite de jojoba ecológico

El aceite de jojoba ecológico prensado en frío se utiliza en cosmética para el cuidado del cabello y de la piel. Su aplicación sobre el cuero cabelludo hace más suave y resistente al cabello y lo mantiene hidratado. Además, hay quien dice que estimula su crecimiento y podría servir para prevenir la caída del cabello. También se recomienda como solución contra la caspa.

Como agente hidratante para la piel la suaviza y repara las grietas producidas por el frío del invierno. El aceite de jojoba ecológico tiene cualidades reafirmantes y fomenta la elasticidad de la piel y la renovación celular. También sirve como producto desmaquillante y como aceite de masaje. Algunas personas afirman que sirve para combatir el acné. La mayoría de las personas coinciden en que es un buen tratamiento para el cabello (lo nutre dejándolo suave y sedoso). Como hidratante para la piel, a algunas personas les desagrada la textura que deja el aceite de jojoba, mientras que otras lo prefieren a otro tipo de cremas nutritivas.

¿Cuándo se comenzó a utilizar el aceite jojoba?

Los americanos nativos fueron los primeros en utilizar el aceite de jojoba. Los indígenas calentaban las semillas de jojoba para suavizarlas, las trituraban con un mortero y producian una sustancia oleaginosa que empleaban para aplicarla en la piel y el cabello dañado. También se utilizó para tratar quemaduras.

En la actualidad el aceite de jojoba se cultiva sobre todo para su uso en productos de cuidado personal al no ser una opción viable para competir con los combustibles fósiles tradicionales. El aceite de jojoba es muy raro en su especie por ser un ácido graso de cadena larga (ésteres) y no un triglicerido. Los principales productores de jojoba son Argentina, Australia, México, Israel, Peru y los Estados Unidos.

La planta prefiere suelos ligeros, bien drenados y permeables al agua. Tolnera la salinidad y los suelos pobres en nutrientes. La alcalinidad de la tierra, es decir, el ph del suelo, debe situarse entre 5 y 8. Soporta las altas temperaturas, sin embargo, el frio puede dañar o matar la planta.

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