Ladrillos ecológicos

Hay dos tipos de materiales que podemos considerar ladrillos ecológicos. Por un lado, con subproductos industriales se pueden elaborar ladrillos ecológicos similares a los ladrillos cerámicos tradicionales de arcilla cocida.

Una segunda opción son los ladrillos ecológicos artesanales.

Estos ladrillos se suelen fabricar en la propia obra. Entre estos últimos podemos incluir a la clásico pieza adobe, hecho con barro y paja y secado al sol.

Más alla del ámbito de la construcción, los ladrillos de corcho (bloques de yoga) también se podrían considerar ladrillos ecológicos:

Bloques de yoga de corcho
Bloques de yoga de corcho, otro tipo de ladrillo ecológico

Impacto ambiental del ladrillo cerámico

Aunque el ladrillo convencional está hecho de arcilla —un material natural— su producción requiere una gran cantidad de energía. A lo que hay que sumar el transporte, primero al almacén de construcción y después a la obra.

Por los dos motivos anteriores, el ladrillo cerámico no se considera un material de construcción ecológico. De hecho, es un material con un elevado impacto medioambiental.

Ladrillos industriales de cenizas de carbón

Una de las ideas clave de la ecología es la optimización en el uso de los recursos y materias primas para evitar generar residuos.

Por ello, los materiales elaborado con subproductos o residuos procedentes de otros procesos, suelen ser considerados productos ecológicos. Como ejemplo, tenemos los ladrillos ecológicos industriales.

Estos ladrillos están hechos a base de cenizas de carbón que proceden de las centrales térmicas.

Unos ladrillos ecológicos elaborados con cenizas de carbón

El inventor del proceso para la fabricación de estos ladrillos fue Henry Liu, presidente de la Freight Pipeline Company y premiado por la NSF (Fundación Nacional para la Ciencia estadounidense).

Ladrillos ecológicos artesanales

El segundo material que podemos considerar como ladrillo ecológico es aquel que se elabora lo más cerca posible del lugar de construcción empleando materiales locales. Muy similar a lo que se hace con los bloques de superadobe.

En este caso estamos hablando simplemente de versiones mejoradas del tradicional adobe. Para elaborar estos ladrillos ecológicos se utilizan moldes metálicos o de madera. Los materiales más utilizados son la arcilla y fibras de paja. La incorporación de paja convierte al ladrillo en un material compuesto. Contribuye a reducir las grietas y aumentar la cohesión del mismo (el barro por sí solo resulta bastante quebradizo)

Con segundos ladrillos ecológicos el principio aplicado no es la reutilización de residuos. En cambio se apuesta por un material local, reducidos o inexistentes gastos de transporte y la utilización de materiales completamente naturales.

Otros ladrillos ecológicos

Como segunda acepción de ladrillo, en el diccionario de la RAE encontramos:

2. m. Elemento de construcción semejante a un ladrillo hecho de otra materia.

Si tomamos esta definición, podemos considerar ladrillos ecológicos a otras opciones muy utilizadas en la bioarquitectura. Por ejemplo: las botellas de vidrio o de plástico. Son elementos constructivos que cumplen el requisito fundamental de un ladrillo: ser del mismo tamaño.

Con las botellas se pueden construir muros y paredes exteriores con una ventaja intrínseca: permiten pasar la luz.

Los ladrillos ecológicos, de uno u otro tipo, son materiales de construcción fundamentales en la arquitectura verde.

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