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Bolsas compostables y biodegradables para la basura

Se fabrican con bioplásticos hechos con almidón de maíz o fécula de patata. Las bolsas compostables de basura permiten recoger y almacenar residuos orgánicos sin usar plástico. Estos bioplásticos son 100 % biodegradables, sin embargo, son menos fuertes que el polietileno. Por ello, hay fabricantes que refuerzan el fondo de la bolsa con un patrón en estrella, que las hace más resistentes a la rotura.

Ultima actualización de precios: 2021-02-27 a las 04:28

Características de las bolsas compostables

Fundado en 2018, Solution Green es un fabricante de bolsas de basura orgánicas. El material biodegradable escogido por Solution Green para sus bolsas de basura es el almidón de maíz. Otras empresas optan por la fécula de patata. Con ambos materiales se pueden fabricar bolsas compostables y 100 % libres de plástico.

Medidas bolsas compostables

Como las estándar, las bolsas ecológicas de basura se fabrican en distintos tamaños; desde la pequeña bolsa para papeleras de baño, de unos 6 litros, hasta la del cubo estándar de cocina, de 30 litros. Se presentan en rollo, con microperforación entre bolsa y bolsa.

Las bolsas de basura compostables no suelen incluir cinta autocierre. Por tanto, hay que anudarlas a mano. Los bioplásticos actuales tienen un punto débil: la resistencia. Esto se nota sobre todo en el fondo de la bolsa; la de polietileno es más fuerte en este punto.

Por eso, algunos fabricantes pliegan el fondo de la bolsa, en forma de estrella. Se refuerza así la bolsa compostable, creando un (falso) doble fondo. El propósito de esto es evitar que la bolsa gotee.

Por último, el rollo de bolsas compostables suele incluir un anillo o faja. Esta cinta evita que el rollo se abra, pero, a diferencia de las bolsas normales, que lo incluyen de plástico, en las biodegradables suele ser de papel de estraza reciclado.

¿Por qué comprar bolsas de basura compostables?

Sustituir el saco tradicional de plástico por bolsas de basura biodegradables y compostables tiene varias ventajas para el planeta. Vamos a ver las más importantes.

Menos consumo de plástico significa también menos residuos de este material en el vertedero. Y también en los océanos. El plástico se fotodegrada —muy lentamente— en partículas muy pequeñas. Estas piezas de plástico causan daños a la fauna marina. Muchos animales, por ejemplo, las tortugas, ingieren los microplásticos al confundirlos con comida.

Por el contrario, la bolsa compostable de almidón de maíz se degrada de forma natural. La naturaleza la reaborbe en unos pocos meses. Por tanto, el impacto medioambiental es mínimo, en comparación con el plástico.

En segundo lugar, los bioplásticos no se fabrican con materiales derivados del petróleo. Por tanto, las bolsas compostables son menos contaminantes que las de plástico.

Certificación de la norma EN 13432

¿Cómo sé que una bolsa de basura de bioplástico es realmente compostable? Para asegurarse de que el material es realmente biodegradable, y por ende compostable, hay que asegurar que haya sido fabricado según la normativa vigente. En Europa, la norma aplicable es la EN 13432. Por tanto, la bolsa de bioplástico debe cumplir los requisitos de esta norma.

Pero ¿cómo saber si un producto concreto cumple la norma EN 13432? Debe certificarlo una entidad de certificación. Y al hacerlo, el fabricante recibirá un número de registro para el producto.

Podemos buscar el nombre del fabricante en la base de datos DIN CERTCO de Tüv Rheinland. Si existen, en ella nos aparecerán los certificados y números de registros que posea la empresa. Nos interesa especialmente el apartado Product y Testing Basis:

ProductProducts made of compostable materials
Testing Basis:Certification scheme products made of compostable materials (as of 2016-01) 
DIN EN 13432:2000-12 
ASTM D 6400:2012-01 
La norma EN 13432 especifica los requisitos que deben cumplir los embalajes de productos biodegradables y compostables, incluidas las bolsas de basura orgánicas.

Conclusiones

Los bioplásticos no son el bálsamo de Fierabrás. Ni son la panacea. Tampoco el remedio a todos los males del mundo. Y no lo curan todo. La controversia respecto a su uso gira sobre todo entorno a dos puntos.

En primer lugar, el bioplástico también tiene impacto sobre la naturaleza. Aunque el almidón de maíz sea de origen natural, en el cultivo de la planta se pueden usar fertilizantes y otros fitosanitarios químicos, como los pesticidas, que afectan, por ejemplo, a las abejas. Y también se consume agua.

El segundo punto es el hambre en el mundo. Aquí se plantea que sustituir plástico (no comestible) por bioplástico (fabricado con patata o maíz) puede producir un aumento en el precio de los alimentos y agravar el problema.

Por los motivos anteriores, los bioplásticos no parecen la mejor solución como bolsa ecológica para la compra. Las reutilizables de tela son mejores en este sentido. Sin embargo, para la basura, las bolsas compostables sean la mejor solución que tenemos, de momento.

P. D.: también existen bolsas biodegradables ecológicas para las heces de perro.

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